martes, 27 de noviembre de 2012

Vuelve a casa por mí - Capítulo 28



































Vuelve a casa por mí
Capítulo 28
Temporada 2

No hizo nada de aquello. Simplemente, se apartó ligeramente de mi lado y como pudo consiguió abrir las sabanas. Me miró, enarqué una ceja, rió.

-No –me negué sin pensármelo más de dos segundos.

No me importaba el hecho de dormir con él, desde,... que demonios, estaba deseando volver a dormir con él; desde la primera noche que habíamos compartido una cama tenía el pequeño deseo en mi interior de estar así con él todas las noches, pero no en ese momento; no cuando él seguía con la idea en la cabeza de que su novia seguía siendo otra.

-Hubo una temporada en la que dormíamos juntos en la misma habitación,... –objetó él ligeramente indignado por mi rechazo tan rotundo.

***

Sabía de sobra de lo que estaba hablando. Cuando había tenido que mudarse a Atlanta con catorce años, estábamos precisamente en verano, y mis padres nos habían dado permiso a Chris y a mí, para pasar con él las vacaciones. La cuestión fue que ese verano, Justin sólo pudo valerse de la ayuda de Scooter, por lo que todos tuvimos que repartirnos las habitaciones de la casa que tenía él en ese momento.

Pude haber dormido en el cuarto de Pattie, eso era cierto. Pero llevaba años compartiendo la habitación con mi hermano, por lo que me parecía raro dejar de hacerlo incluso en ese momento; y evidentemente que Justin prefería mil veces dormir en la habitación con su mejor amigo a hacerlo en la de su madre.

La historia era graciosa, porque debido al hecho de que éramos tres, nos dieron la habitación más grande que había en la casa después de la de Scoot, pero únicamente había dos camas en las habitaciones, por lo que estuvimos como tres horas discutiendo entre nosotros que podíamos hacer. Justin tenía el sueño pesado, pero mi hermano se movía mucho mientras dormía, por lo que compartir la cama con él sería un verdadero fastidio. Podría haberme ofrecido a compartir la cama sino me hubiese gustado Justin ya desde entonces, porque teniendo esa edad, yo me sonrojaba fácilmente ante el simple pensamiento de pedírselo; además él nunca lo propuso tampoco.

La solución la trajo Kenny media hora después de que nos rindiésemos en nuestra discusión y pensásemos en la idea de sortear quién dormiría en el suelo.

Nada más verlo entrar por la puerta y decir a modo de saludo que había traído una cama hinchable, nos apresuramos todos a abrazarle desesperados.

Como era de esperar Justin me dejó a mí la cama normal y él se quedó con la hinchable que colocaron en el amplio espacio que quedaba entre las otras dos. Realmente me supo fatal aquello, porque nosotros éramos la visita, no él, pero insistió tanto que supe que no tenía nada que hacer.

La noche cayó rápidamente y como yo esperaba mi hermano no tardó más de diez minutos en dormirse una vez había apoyado su cabeza en la almohada. Pero para mi sorpresa Justin seguía alterado por toda la historia de la mudanza y no conseguía dormirse.

Me reí animadamente mientras le observaba dar patadas a las finas sabanas que Pattie le había puesto en la cama, para quitárselas de encima. Soltó un gruñido cuando consiguió liberarse.

-No le veo la gracia.

-Eso es porque no lo estás viendo desde aquí -objeté yo con una sonrisa antes de bostezar.

-Mi madre cree que soy un crío –comentó él mientras echaba las sábanas al suelo.

-Y lo eres, Justin –le recordé yo sin querer herirle de ninguna manera posible. Me miró en el corto espacio que nos separaba y sentí un intenso calor en mi cuerpo, sin embargo me arropé un poco más con la ligerísima sábana que tenía, intentado cubrir algo del rubor de mi rostro, él me miró como si estuviese loca, y yo no pude evitar soltar una pequeña mueca. Me apartó la mirada, pero desde la vista de su perfil, pude ver como sonreía.

Su sonrisa no había cambiado nada en todos esos años.

***

-Eso era porque dormíamos en camas separadas,...

Me miró extrañado por unos segundos hasta que distinguí en sus ojos la compresión, y supe que había recordado esa noche,...

La noche del último cumpleaños de Ryan,...

Probablemente esa podía definirse como la noche hermosa y al mismo tiempo, extraña, que pude haber tenido en toda mi vida.

Hacía como cuatro meses que Justin y yo no nos habíamos visto, puesto que nuestra situación desde que habíamos roto había hecho que las cosas se complicarán a la hora de poder vernos. Yo sólo quería superar lo que había ocurrido cuatro meses atrás; por lo que cuando llegó esa noche me replantee mil y una vez si debía ir a la fiesta en la casa de Ryan.

Desde la primera copa de champagne que había probado en toda mi vida al abrazo que Justin me había dado nada más llegar, recordaría esa noche, todos los días de mi vida.

-Puede que no me creas, Caitlin, pero no me arrepiento de nada de lo que hicimos aquella noche,...

Alcé la comisura de mis labios.

-Creo que el problema es ese, que te creo –dije a la vez que Justin soltaba una mueca al oír un corto pitido, y se sacaba el iphone del bolsillo; al parecer, un mensaje que no esperaba.

-No entiendo,... –murmuró negando ligeramente con la cabeza.

Murmuré un “¿qué ocurre?” sin poderlo evitar.

Justin despegó la mirada de su iphone y me miró extrañado.

-Es un mensaje,... de un tal Cameron,...

miércoles, 14 de noviembre de 2012

Rendición -Sinopsis


SINOPSIS

<<He comprobado que casi todo lo que se ha escrito sobre el amor es cierto, Shakespeare dijo dijo una vez: "Los viajes terminan con el encuentro de los enamorados" ¡Oh, que idea más extraordinaria! Personalmente nunca he experimentando nada ni remotamente parecido. Pero estoy convencida de que Shakespeare sí que lo hizo.
Supongo que pienso en el amor más de lo que debería. Me admira constantemente su abrumador poder para definir nuestras vidas. 
También fue Shakespeare quién dijo que el amor es ciego. Pues bien, estoy segura de que eso, es verdad. Para algunas personas, de forma inexplicable, el amor se apaga; para otras, el amor sencillamente se marcha de sus vidas.
Si bien es cierto, por supuesto, que el amor también puede encontrarse, aunque sea solo por una noche.
Sin embargo, existe otra clase de amor; el amor más cruel, aquel que prácticamente mata a sus víctimas, se llama... amor no correspondido.
Y resulta que en ese apartado, soy una experta. 
La mayoría de las historias hablan sobre dos personas que se enamoran entre sí, pero ¿qué pasa con los demás? ¿quién cuenta nuestra historia? La de aquellos que nos enamoramos solos. Somos víctimas de una aventura unilateral, somos los malditos de los seres queridos, los heridos a los que no les queda más, que valerse por sí mismos>>

PROTAGONISTAS:

Becca Mood



Will Reid



martes, 6 de noviembre de 2012

Vuelve a casa por mí - Capítulo 27









































Vuelve a casa por mí
Capítulo 27
Temporada 2


-Pasa -me indicó con voz calmada mientras me abría la puerta de su habitación. Tanta calma, por unos segundos me sorprendió. Pero entré en el cuarto, echándole una ligera mirada de reojo. No todo estaba como yo lo había visto hacia unas escasas horas. Por lo visto, él si que había conseguido dormir algo, era mi única explicación para las sabanas revueltas, al igual que su cabello, que aún parecía ligeramente mojado.

.¿Te ocurre algo? -inquirí sentándome en el borde de la cama, con cuidado de no meterme precisamente en el revuelo que había formado en su propósito de dormir; sino que me quedé tranquila en una de las esquinas. Justin enarcó una ceja, como si se hubiese dado totalmente cuenta de mis intenciones, pero negó con la cabeza ligeramente y se sentó en el centro de la cama, entrecruzando las piernas.

-¿Debería? -quiso saber él, alzando las comisuras de los labios, con ligera parsimonia. Le miré intrigada, sorprendida de darme cuenta de que parecía haber algo que realmente me estaba escondiendo. En ese instante, tenía frente a mí al típico Justin que tiene un gran plan entre manos, normalmente solían ser bromas, pero supe que tenía que haber más que eso, entonces.

-No sueles estar tan tranquilo, al menos, no cuando no consigues dormir, me refiero -le comenté indicándole las sabanas con un movimiento de cabeza. Él siguió dicho movimiento y sonrío alegremente.

-Sí, supongo que tenía otras cosas en mente,... -me respondió, mientras se echaba el pelo hacia atrás en un gesto claramente cansado. Mientras hablaba, me dí el lujo personal de colocarme en la misma posición en la que estaba él; eso sí, no me moví de mi sitio.

-¿Lo que querías enseñarme acaso? -quise saber, dándole una sonrisa de aliento; él me miró con un brillo especial en los ojos, ilusión, pura ilusión. Se levantó de la cama, para ir hacia la cómoda; allí continuaba su portátil, el cual yo no me había percatado que estaba encendido. Lo tomó y volvió a su posición con él en sus manos.

-Me he sorprendido hasta yo,... Verás, he estado un rato con él, haciendo lo de siempre, pero mientras buscaba un documento, encontré otro, que no tenía ni idea de que existía -comenzó a contarme, señalando a su ordenador- Y lo curioso es que está en mi carpeta, por lo que tiene que ser mío,...Así que me he tomado un rato, y la he acabado.

Dijo todo aquello negando con la cabeza de vez en cuando, como si aún no se lo pudiera creer, y aunque amaba verle así, como a un niño pequeño que había obtenido un regalo en navidades que nunca había esperado,... seguía sin entender de que demonios estaba hablando.

-¿El qué? -levantó la mirada de la pantalla, me miró sonriente y expectante- ¿el qué has acabado?

-Una canción.

Mi corazón se hinchó de felicidad por unos largos segundos. No podía tenerlo por seguro, pero algo en el hueco de mi estómago, donde las mariposas revoloteaban cada vez que le observaba, me decía que él estaba hablando de ella,...

Mi canción.

-Bueno, no es solo una canción,... Hacía meses que no escribía algo así, Caitlin, en serio. No he tenido que hacer mucho, la inmensa mayoría de la letra ya estaba escrita prácticamente. Se podría decir que le he dado el toque final,...

-¿Puedo verla? -inquirí, intentando aminorar el entusiasmo que sentía en mi interior. Al menos podría sacarle algo de ventaja al hecho de que no recordarse nada de lo que habíamos hablado sobre la canción. Al fin y al cabo, aquello era como un pequeño deja-vú para mí, solo me había enseñando una canción antes de sacarla a la luz.

-Claro, para eso te he llamado, necesitaba que alguien me diese su opinión. Y solo podía pedírtelo a ti entre todos los que están en la casa hoy,...

Intenté pasar por alto, el hecho de que eso bien podía significar de que de haber estado Selena allí esa noche, yo no habría podido ver la canción. Y me centré en el ordenador que me estaba pasando, y exclusivamente en el archivo abierto.

Fall

Well, let me tell you a story
About a girl and a boy
He fell in love with his best friend
When she's around, he feels nothing but joy
But she was already broken, and it made her blind
But she could never believe that love would ever treat her right

La primera estrofa y ya tenía por segura que aquella era la canción. Intenté tragarme las lágrimas que amenazaban con salir de mis ojos, porque tenía muy seguro que Justin me estaría observando justo en ese momento.

Did you know that I loved you or were you not aware?
You're the smile on my face
And I ain't going nowhere
I'm here to make you happy, I'm here to see you smile
I've been wanting to tell you this for a long while

Estoy aquí para hacerte féliz, estoy aquí para verte sonreír,...”

What's gonna make you fall in love?
I know you got your wall wrapped all the way around your heart
Don't have to be scared at all, oh, my love
But you can't fly unless you let yourself,
You can't fly unless you let yourself fall

No tienes que estar asustada,...”

Well, I can tell you're afraid of what this might do
Cause we got such an amazing friendship and that you don't wanna lose
Well, I don't wanna lose it either
I don't think I can stay sitting around while you're hurting babe, so take my hand


“Porque tenemos una increíble amistad que no quieres perder,...”
“No creo que pueda quedarme sentado mientras estás sufriendo,...”

Well, did you know you're an angel who forgot how to fly?
Did you know that it breaks my heart every time to see you cry?
Cause I know that a piece of you's gone
Every time he done wrong I'm the shoulder you're crying on
And I hope by the time that I'm done with this song that I figure out

¿Sabes que se me rompe el corazón cada vez que te veo llorar?”

What's gonna make you fall in love?
I know you got your wall wrapped all the way around your heart
Don't have to be scared at all, oh, my love
But you can't fly unless you let yourself,
You can't fly unless you let yourself fall

¿Quién hará que te enamores,...”

I will catch you if you fall
I will catch you if you fall
I will catch you if you fall


“Te cogeré si caes”

But if you spread your wings
You can fly away with me
But you can't fly unless you let your...
You can't fly unless you let yourself fall

Puedes volar conmigo,...”

What's gonna make you fall in love?
I know you got your wall wrapped all the way around your heart
Don't have to be scared at all, oh, my love
But you can't fly unless you let yourself,
You can't fly unless you let yourself fall,


So fall in love (in love)
I know you got your wall wrapped all the way around your heart
Don't have to be scared at all (don't have to be scared, don't have to be scared at all), oh, my love
But you can't fly unless you let yourself,
You can't fly unless you let yourself fall

Así que, enamórate,...”

I will catch you if you fall
I will catch you if you fall
I will catch you if you fall


If you spread your wings
You can fly away with me
But you can't fly unless you let your... let yourself fall.

Una ligera lágrima cayó por mi rostro sin poderlo evitar. Tenía razones para estar así de entusiasmado. Sí que era la mejor canción que había escrito hasta aquel entonces, era la mejor canción, que mi Justin había escrito. Una pequeña punzada en mi estómago me recordó lo mucho que lo quería de vuelta.

-Es hermosa -le dije antes de toparme con sus ojos color miel, que me miraban expectantes. Realmente me sorprendía de que no le bastase con su propia opinión. Dudaba que hubiera alguien en este planeta que no se diese cuenta de la hermosura de la letra de esa canción.

-Gracias -dijo sencillamente con un ligero suspiro de alivio, me reí- Aún no tengo la música, pero ya puedo hacerme una idea de como será, en cuanto vuelva a ver a Dan se lo comentaré para que me asesore,...

Sonreí mientras él hablaba, consciente de que irónicamente ahora, yo era la única que sabía la melodía de esa canción, incluso antes que él. Justin, vuelve, intenté decirle con mi mirada, pero no pareció cambiar nada.

-¿Eh? ¡Eh!

Me desconecté de mis pensamientos y le volví a mirar, se había acercado algo a mí, lo suficiente como para poder acariciar con un suave roce mi mejilla. Solté una ligera sonrisa a modo de disculpas, queriendo contarle todo lo que se me pasaba por la cabeza cada vez que me tocaba, y sin poder hacer nada más que callarme.

-¿Estás segura de que estás bien? -inquirió.

Negué lentamente con la cabeza, y para mi desgracia me perdí de nuevo en sus ojos. No recuerdo cuanto tiempo pudimos estar así, sólo mirándonos. Y en mi interior, podía ver perfectamente a Justin, alzando las cejas, sonriendo incómodo, esperando una respuesta a aquella situación,...

No hizo nada de aquello.

domingo, 4 de noviembre de 2012

Relato de "Elizabeth Bathory"



Lady Bathory sonrió con amargura cuando la doncella tomó el camino por las escaleras hacia la cocina. Odiaba el trato que tenía varias de las nuevas criadas que había escogido Juan del pueblo. No entendía como podían referirse a ella con tanta sarta de vulgaridades. Miró de reojo a Ferenc; seguía sin comprender como podría sacar partido a aquel compromiso. Ferenc era un estúpido e analfabeto, que a su edad solo se planteaba una buena partida a las cartas o una salida de cacería con otros jóvenes nobles; ni siquiera tenía buenos recuerdos de él, de la época en la que únicamente eran primos. Elizabeth se sintió terriblemente angustiada cuando a los once años; se anunció el compromiso de ambos. E incluso en ese momento, cuatro años después; él a punto de cumplir los veinte y ella los quince; sabía que nunca llegaría a amar a ese hombre. 

-Elizabeth -la llamó una agria voz a sus espaldas; ella no tuvo que girarse para saber quién era.
 
La maldita de su futura suegra, Úrsula Nádasdy, estaba a sus espaldas; acompañada con una pequeña criada que no contaría con más de ocho años. Pese a tener treinta y pocos años, su tía no distaba de vestir más propias de una puesta de largo, cosa que hacía reír muy a menudo a la joven. 

-Sí, Señora -dijo ella con un tono de sumisión. 

Aquella cruel y rencorosa mujer había expresado su odio por ella desde el primer instante en que había posado sus oscuros ojos grises en los de la muchacha. Cuando Elizabeth tenía tan solo cinco años; y su tío Esteban aún vivía, había ido una vez a visitarlo al castillo, donde se encontraban justo en ese momento, y había conocido a su nueva tía aquella vez, "Estúpida cría; mirarla Esteban, jugando como una inmunda pordiosera con los animales", esas fueron sus palabras exactas. Desde aquella vez no había vuelto a tocar un animal, desde aquella vez no había abandonado los libros y desde aquella vez no había parado de odiar a su tía. 

-Me han informado de que la prueba para el vestido es esta tarde -explicó mirando de reojo a su hijo que estaba a una lejana distancia de donde ellas se encontraban; discutiendo con uno de los encargados de las caballerizas- Me encantaría estar presente; si me lo permitís. 

Aquella muestra de interés por una boda que solo le interesaba a todos por el punto de vista económico; dejó estupefacta a la joven Elizabeth; y no pudo evitar pensar qué estaría tramando aquella astuta mujer. 

-Desde luego que podéis señora -desde luego que no podía decirle otra cosa. Cualquier disputa con ella le supondría después un millón de problemas que prefería ahorrarse. 

-Allí estaré entonces,...-murmuró con una sonrisa maliciosa en su rostro y señaló con la cabeza el cuello de la joven- Hermosa joya, ¿regalo de mi hijo, acaso? 

La joven se tocó el cuello con una ligera sorpresa. Nunca había pensado que su suegra fuera a interesarse por el camafeo de Louis. La joya había residido en su cuello desde hacía menos de una semana. De un delicado oro y con el perfil de una dama adornando la parte del camafeo rodeado por lapislázuli  aquel regalo había significado algo muy especial para ella. La prueba de que pese a haber conocido a Louis hacía menos de dos meses, era un hombre del que sencillamente se podría enamorar. 

-Se equivoca. Perteneció a mi madre en su día; Fenrec no me lo regaló -Tras aquella mentira a medias; ella se marchó, para variar sin ni siquiera dedicarle ni un leve reverencia. 

Elizabeth fue directa hacia los aposentos que se le habían asignado en el gran castillo de Cachtice, No mayor que el mío, se dijo ella misma con amargura, pues era muy consciente de que aquel otro lugar, al que ella continuaba llamando casa, quedaba ahora muy lejano. Cuando finalmente entro en su habitación; corrió a arrodillarse junto al baúl que tenía a los pies de su cama. Abrió el susodicho con tal entusiasmo como la niña pequeña que había sido, no hacía tanto tiempo, y rebuscó entre montones y montones de papeles; para encontrar pegada al suelo, una foto un tanto arrugada de las veces que había tenido que ver a escondidas de todas las personas que la rodeaban. 

Lo echaba de menos, sin duda; y tenía claro que el estúpido de Fenrec, jamás ocuparía su lugar.

CAPÍTULO 1

CAPÍTULO 1
Vuelve a casa por mí

¿Me sigues? Te seguiré ;D

¿Te gustó pasarte por el blog?

¿Leíste "Vuelve a casa por mí"? ¿Quieres más flash-back en ella?


Seguidores, ¡GRACIAS!