Vuelve
a casa por mí
Temporada
2
Capítulo
29
Cameron,...
Maldición,
me había olvidado completamente de él.
-¿Puedo
ver el mensaje? -le pedí a Justin con la esperanza de que no pusiera
ninguna objeción. Por suerte no la hizo; solo se encogió de
hombros.
-Si
sabes de que va la cosa, pues supongo,... -murmuró mientras me
tendía el teléfono. Nada más leer el mensaje, todo el calor se
marchó de mi rostro, incluso noté como se me secaba rápidamente la
boca.
-¿Estás
bien, Caitlin? -inquirió Justin, con la voz teñida por la angustia.
Tragué
saliva.
Sé
que vas a estar mañana en la graduación.
No
te preguntes como conseguí tu número, es una larga historia.
Solo
quiero una cosa, quiero que la traigas de vuelta.
No
tengo idea de que habrá pasado estos días, pero aunque no te lo
creas me he enterado de cosas realmente interesantes de vuestro
pasado.
Y
sí, me refiero a lo que de verdad pasó. Así que, sí, quiero que
vengas tú también, quiero recordártelo en la cara, delante de
ella, veremos entonces como cambian las cosas.
Dios,
¿por qué aquel mensaje me recordaba perfectamente al típico
mensaje del novio celoso de una película de miedo? ¿Había salido y
besado a un maníaco acaso? De hecho, ni siquiera yo llegué a
comprender muchas partes al principio.
Primero
de todo, ¿cómo demonios se había enterado Cam de que él iba a
estar en la fiesta. Solo Chris, yo, y los conocidos de Justin lo
sabían,... ¿Quién demonios le había contado lo que realmente le
había pasado entre nosotros? Seguramente habría sido la misma
persona que le había dado su número de teléfono.
Segundo,
¿qué se supone que quería conmigo? Porque según se podía
entender en el mensaje, yo parecía ser como un premio por el que
ambos tendrían que verse las caras. Además, sabía que había
salido con Cam, que incluso le había besado, pero después había
ignorado sus llamadas con la esperanza de que entendiera que
realmente no quería nada con él; sintiéndome fatal en el fondo por
no tener el valor de enfrentarle, pero era ese precisamente el motivo
por el cual no conseguía entender el porque parecía albergar
ilusiones de que de algún modo iba a volver con él.
Pese
a todo, aquello no era lo que me había hecho palidecer en realidad.
La verdadera razón era que,...tenía miedo de que volviera a
recordar delante de todos nuestro pasado. No quería volver a
revivirlo, de ningún modo posible.
-¿Caitlin?
-murmuró Justin en voz más baja. Le miré con el miedo reflejado en
mi cara, porque justo entonces caí en la cuenta de que él no podía
verse con Cameron ahora; no lo reconocería, y él acabaría
contándole algo sobre aquellas dos últimas semanas- ¿Qué pasa con
ese Cameron?
Casi
se me cayó el alma a los pies cuando detecté sus celos en aquella
última pregunta.
-¿A
qué te refieres? -le pregunté ligeramente abrumada por todo el
repentino momento.
Suspiró
frustrado, echando sin darse cuenta algunos mechones de su pelo
desordenado hacia atrás, me distraje demasiado con aquel movimiento
para poder ser bueno.
-Es
obvio que la historia va contigo -respondió él con una ligera
sonrisa- Eres la única chica con la que tengo un pasado que
realmente valga la pena recordar.
-¿Recuerdas
nuestro pasado? -inquirí con una ceja alzada. No recuerdas hace dos
semanas, cuando me atreví a besarte, después de años muriéndome
por volver a hacerlo, ni cuando nos fuimos a comer tacos y te limpié
la boca como a un niño pequeño, ni siquiera ese paseo que dimos con
tus hermanos. Y ni mucho menos recuerdas el dolor que sentí cuando
ví aparecer esas imágenes besándote con Selena en la playa, ni
nuestra pelea al día siguiente; olvidaste nuestra reconciliación
días después en mi habitación, el trato que yo te prometí; y por
encima de todo, y al parecer, olvidaste ese brillo en tus ojos cuando
me oíste decirte de nuevo: “Yo también te quiero, Justin”
Quise
decirle todo aquello, desde luego, pero no lo hice.
-Claro
-respondió él como a algo obvio, como si incluso la pregunta le
hubiese ofendido- es por eso que pienso ir mañana a esa graduación.
No
preví mi propia reacción, pero prácticamente salté de la cama,
soltando un sencillo “no” y me puse a dar vueltas por la
habitación frotándome los ojos por el sueño que me percaté que
tenía.
-No
voy a discutir contigo esto, Caitlin -quiso dejar él bien claro
desde su posición en la cama. Me paré delante de la cómoda que
miraba a la cama y me incliné apoyando las manos en las caderas.
-
Pues lo siento por ti, pero esto es algo que merecer ser discutido,
-objeté yo- básicamente porque yo estoy metida de por medio.
-Por
lo visto él quiere hablar conmigo, así que,...
-Oh,
créeme, sé lo que se propone Cameron,... -murmuré yo sin poderlo
evitar, e inmediatamente me mordí la lengua.
-¿Ah,
sí? ¿Y por qué no me cuentas lo que quiere ese tipo contigo
exactamente? -me revocó él mientras se levantaba de la cama y se
ponía a mi altura- Porque parece muy empeñado en tenerte “de
vuelta”.
Casi
me sacó una sonrisa cuando realizó esas comillas de verdad.
-Supongo
que querrá remover todo lo que pasó, para,... asegurarse de que ya
no hay nada entre nosotros -no podía decirle que realmente lo que
buscaba sería separarnos por aquel entonces, con aquello se tendría
que conformar- No pareció entender el no.
-¿Le
rechazaste?
-Obvio
-le respondí ligeramente indignada.
-Bien
hecho, con ese mensaje, parece un maníaco -me sonrió con mucha más
tranquilidad, y casi sin darme cuenta las comisuras de mis labios
también se elevaron para devolverle aquella cálida sonrisa.
Estaba
delante de mí, reclinado en el pequeño mueble oscuro que tenía a
los pies de la cama. Yo me continuaba en la misma posición, y no
pude evitar querer acercarme a él. Mi mente se podía controlar con
esfuerzo, pero mi cuerpo, siempre optaba por lo más sencillo cuando
se encontraba cerca de él.
-¿De
verdad estarás mañana allí? -le pregunté obligándome a mí misma
a alzar la mirada y atreverme a mirarle directamente a los ojos.
-Claro
-me atrapó una de las manos, y la entrelazó con una de las suyas-
Pero ahora, saltándonos todo este drama, hay algo más importante de
lo que debemos discutir Caitlin.
-¿Qué
es lo que pasa ahora? -murmuré algo confusa; y sí, debía admitir
que era por el simple hecho de que él estaba tocándome, de nuevo.
-Respecto
a lo de mañana,... -le enarqué una ceja, esperando la continuación-
Espero verte con un vestido un alucinante.
Un
pequeño soplo de calor de instauró en mi pecho al oír aquellas
palabras, el cual se unió a la sonrisa que le dediqué.
-Desde
luego, puedes estar tranquilo sobre eso...será cortísimo.
Sonrió.

