ADVERTENCIA: Tiene algunos cambios con respecto a la historia original, no me matéis por ello, tenedlo siempre presente xDD
Vuelve a casa por mí
Capítulo 2
Vuelve a casa por mí
Capítulo 2
(...)Justin se giró y me miró de vuelta, esta
vez de una manera más especial.
Se podía ver cuanto había madurado en esa
expresión. Prácticamente no quedaba nada físico exactamente igual de aquel
pequeño adolescente con el que yo había salido. Me entristecí irremediablemente,
¿qué pasaba conmigo? ¿Cuando me iba a tocar a mí madurar? ¿Cuando me tocaría a
mí cambiar tanto?
-Has cambiado,... –comentó Justin justo en ese
instante, interrumpiendo mis pensamientos. La sorpresa adornó mi rostro por dos
segundos, ¿era capaz de leerme la mente y quería llevarme la contraría o
realmente lo decía en serio?
-No digas tonterías, sigo siendo la misma de
siempre, yo no he cambiado -dije con tono firme mientras una sonrisa atravesaba
su rostro tempranamente bronceado.
-¿Eso quiere decir que yo sí? -quiso saber. Yo miré de reojo hacia las escaleras, evitando su mirada por unos segundos- Cait,...
-¿Eso quiere decir que yo sí? -quiso saber. Yo miré de reojo hacia las escaleras, evitando su mirada por unos segundos- Cait,...
Algo se movió en
mi interior cuando le oí llamarme de esa manera, y me maldije a mí misma porque
eso ocurriera. Me había prometido muchas veces que mi historia con Justin era
una historia acabada, me había obligado a mí misma a dejar sentir algo por él
en cuanto su carrera despegó de la manera en la que lo hizo.
-Sí, sí has cambiado. Y tú tienes razón, como siempre,... todos hemos cambiado, el tiempo pasa, Justin -le acepté mordiéndome el labio, saboreé el sabor de mi propia sangre en la boca.
-No tanto Caitlin, tú sigues mordiéndote el labio cada vez que alguien te pone nerviosa y yo, sigo queriendo volver a casa a pasar mi tiempo libre con mis verdaderos amigos. Todo esto -dijo señalándose a sí mismo, tragué saliva- no es todo Hollywood ni alfombras rojas.
-Sí, sí has cambiado. Y tú tienes razón, como siempre,... todos hemos cambiado, el tiempo pasa, Justin -le acepté mordiéndome el labio, saboreé el sabor de mi propia sangre en la boca.
-No tanto Caitlin, tú sigues mordiéndote el labio cada vez que alguien te pone nerviosa y yo, sigo queriendo volver a casa a pasar mi tiempo libre con mis verdaderos amigos. Todo esto -dijo señalándose a sí mismo, tragué saliva- no es todo Hollywood ni alfombras rojas.
Tardé en contestarle,
y sonrió, probablemente con el gusto de saber que sus palabras realmente me habían
importado; aunque yo solamente quería dejarle una cosa clara en ese momento.
-Tú no me pones nerviosa -me quejé liberando rápidamente mi labio de mis dientes, mostrándole una pequeña prueba de ello.
-Lo sé,... Solo bromeaba, pero, quería saber que me responderías -metió las manos en el bolsillo, ligeramente incómodo, y ligeramente adorable, pensó mi estúpido subconsciente - ¿como está Matt? ¿Por qué estabas saliendo con un tal Matt, no?
-Tú no me pones nerviosa -me quejé liberando rápidamente mi labio de mis dientes, mostrándole una pequeña prueba de ello.
-Lo sé,... Solo bromeaba, pero, quería saber que me responderías -metió las manos en el bolsillo, ligeramente incómodo, y ligeramente adorable, pensó mi estúpido subconsciente - ¿como está Matt? ¿Por qué estabas saliendo con un tal Matt, no?
Me quedé
ligeramente anonadada de que estuviera al tanto de mi vida amorosa.
-Matt y yo,...
De repente la habitación quedó inundada por la canción de Justin Timberlake, “Cry me a river”. Era el iPhone de Justin. Justo entonces, no pude evitar pensar que a lo mejor él realmente tenía razón,... había llevado esa canción como tono de llamada desde que lo había conocido. Cogió el móvil rápidamente dirigiéndome una corta mirada, antes de observar quién le llamaba. Se le cambio la cara con suma facilidad. Leí su rostro como si fuera un libro abierto. Reconocimiento, amistad, aprecio, complicidad,... incluso me distinguí un poco de, inseguridad.
-Matt y yo,...
De repente la habitación quedó inundada por la canción de Justin Timberlake, “Cry me a river”. Era el iPhone de Justin. Justo entonces, no pude evitar pensar que a lo mejor él realmente tenía razón,... había llevado esa canción como tono de llamada desde que lo había conocido. Cogió el móvil rápidamente dirigiéndome una corta mirada, antes de observar quién le llamaba. Se le cambio la cara con suma facilidad. Leí su rostro como si fuera un libro abierto. Reconocimiento, amistad, aprecio, complicidad,... incluso me distinguí un poco de, inseguridad.
-Contéstalo, te echará de menos -le indiqué con
una ligera sonrisa, Justin se lamió el labio como en un acto reflejo, antes de
contestar la llamada y dirigirse al salón, probablemente a tener un poco de
intimidad. En ese momento llegó Chris muy ilusionado con el balón de
baloncesto, se le cambió la cara en cuanto vio a Justin apartado de mí, sentado
en el sofá del salón y hablando por teléfono.
-¿Qué has hecho, que le has dicho? -se quejó él repentinamente enfurruñado.
-Me parece que tendrás que esperar mucho rato, está hablando con Selena -le comenté yo haciendo omiso caso a su humor.
-Lo que me faltaba, justo ahora,...
-Sí, justo ahora... -murmuré
-¿Qué has hecho, que le has dicho? -se quejó él repentinamente enfurruñado.
-Me parece que tendrás que esperar mucho rato, está hablando con Selena -le comenté yo haciendo omiso caso a su humor.
-Lo que me faltaba, justo ahora,...
-Sí, justo ahora... -murmuré
***
Tras la inesperada llamada, Chris y Justin salieron de la casa y se pusieron a jugar gracias a la canasta que teníamos colgado en la puerta de la cochera. Yo, sin nada mejor que hacer, decidí sentarme en las escaleras del porche de la casa y observarles. Tal vez con la esperanza de que mi hermanito tuviera suerte por una vez. Pero no hubo nada que hacer, pasados escasos veinte minutos, ya iban a 24-16, evidentemente no a favor de mi hermano. Cada poco rato, Justin le frotaba el pelo a Chris en actitud juguetona mientras se reía animadamente, cosa que ponía aún más de los nervios a Christian, cosa que hacía que incluso yo me divirtiera.
No pude evitar pensar, sin embargo, que tal buen ánimo repentino se debiera probablemente, a su conversación con Selena. Estaba incómoda ante la idea de ver en persona a Justin junto a ella, y me sorprendió ese hecho; pues hacía escasas horas, no me importaba tanto. Aunque me dí el gusto personal de recordar que ya llevaban juntos seis meses, y en ninguno momento había tenido que verla...
-¡Justin, tío! -era Ryan, que venía junto a Chaz y Nolan. Por lo visto Mitch no había podido venir.
Los chicos se acercaron a Justin y se
saludaron, bueno, como se saludan los chicos hoy en día, con esos extraños
choques de manos.
El juego continuó un rato más, aunque ya no era tan divertido para Chris, ya que los demás ocupaban casi por completo la atención de Justin.
El juego continuó un rato más, aunque ya no era tan divertido para Chris, ya que los demás ocupaban casi por completo la atención de Justin.
Me levanté ligeramente aburrida de allí y me
marché al salón, dispuesta a olvidarme de él por un rato y ver una película; me
decanté rápidamente por "Piratas del Caribe 4", ya que era la última
que me había comprado y básicamente, porque adoraba a Jack Sparrow.
Pocos segundos después de que Jack hiciera aparición en la película, su voz me susurró demasiado cerca de mi oído:
-¿Ves? No has cambiado nada. Aún estás loquita por Johnny -le miré ligeramente sorprendida de que recordara incluso algo tan trivial para él.
-Bueno, ya te dije una vez que no iban a cambiar mis gustos -murmuré, Justin suspiró disimuladamente y se sentó a mi lado en el sofá. Tuve un ligero recuerdo de hacía dos años, cuando ambos nos habíamos quedado durmiendo juntos en ese mismo lugar. Casi pude notar como me sonrojaba, por lo que miré fijamente la televisión, Jack ya iba haciendo sus locuras en los coches de caballos por las calles inglesas.
-¿No te estarán esperando los chicos? -murmuré intentando aparentar que estaba distraída.
-Que va, les he dicho que ya estaba cansado de ganarles -me contestó, de repente se rió de lo que ocurría en la televisión- Sabes que eso no lo hizo él, ¿verdad?
-Nunca vas a cambiar, ¿verdad? -le dediqué una mueca- Y no te metas con las películas de Johnny, eres un celoso redomado.
Pocos segundos después de que Jack hiciera aparición en la película, su voz me susurró demasiado cerca de mi oído:
-¿Ves? No has cambiado nada. Aún estás loquita por Johnny -le miré ligeramente sorprendida de que recordara incluso algo tan trivial para él.
-Bueno, ya te dije una vez que no iban a cambiar mis gustos -murmuré, Justin suspiró disimuladamente y se sentó a mi lado en el sofá. Tuve un ligero recuerdo de hacía dos años, cuando ambos nos habíamos quedado durmiendo juntos en ese mismo lugar. Casi pude notar como me sonrojaba, por lo que miré fijamente la televisión, Jack ya iba haciendo sus locuras en los coches de caballos por las calles inglesas.
-¿No te estarán esperando los chicos? -murmuré intentando aparentar que estaba distraída.
-Que va, les he dicho que ya estaba cansado de ganarles -me contestó, de repente se rió de lo que ocurría en la televisión- Sabes que eso no lo hizo él, ¿verdad?
-Nunca vas a cambiar, ¿verdad? -le dediqué una mueca- Y no te metas con las películas de Johnny, eres un celoso redomado.
Me sentí ligeramente
mal porque aquel comentario, me hubiese salido de manera tan natural, como si
no hubiesen pasado años, como si la parte mala de nuestra historia no hubiese
pasado,...
Ni mucho menos,
espere que Justin se tomase ese comentario en serio.
-Soy celoso, lo admito. –abrí los ojos ligeramente sorprendida- Pero no puedo evitar pensar el hecho de que estás aquí, sentada, viendo a tu adorado Johnny, mientras no estás conmigo, creí que éramos buenos amigos, Caitlin, creí que me echabas de menos...
-Soy celoso, lo admito. –abrí los ojos ligeramente sorprendida- Pero no puedo evitar pensar el hecho de que estás aquí, sentada, viendo a tu adorado Johnny, mientras no estás conmigo, creí que éramos buenos amigos, Caitlin, creí que me echabas de menos...
Le miré absorta
por un segundo, sin llegar a creer que me hubiese dicho aquella última parte,
hasta que finalmente salió a flote mi carácter.
-¿Pero de que hablas? No soy yo, quién ha dejado de hablarte, incluso por twitter –suspiré ligeramente- Además, pensaba que no tendrías tiempo para hablar conmigo ahora que estás con ella –estábamos hablando en susurros, y no entendí porqué, los chicos estaban fueran, y nuestras madres en la cocina, ya de por sí alejada del salón.
-¿Pero de que hablas? No soy yo, quién ha dejado de hablarte, incluso por twitter –suspiré ligeramente- Además, pensaba que no tendrías tiempo para hablar conmigo ahora que estás con ella –estábamos hablando en susurros, y no entendí porqué, los chicos estaban fueran, y nuestras madres en la cocina, ya de por sí alejada del salón.
Justin se rió con
tranquilidad, como si realmente hubiese esperado que esas fueran mis palabras
exactas, como si hubiese esperado... que eso fuera exactamente lo que yo
pensaba sobre él.
-Selena no era quién me impedía hablar contigo, si es eso lo que estás intentando decir,...(...)
-Selena no era quién me impedía hablar contigo, si es eso lo que estás intentando decir,...(...)

No hay comentarios:
Publicar un comentario