ADVERTENCIA: Tiene algunos cambios con respecto a la historia original, no me matéis por ello, tenedlo siempre presente xDD
Vuelve a casa por mí
Capítulo 5
Como antes de que me marchara (...)
Por un instante me quede callada, sin saber que decir,
porque... ¿Que podía decirle? Ni siquiera entendía a que quería referirse.
O puede que sí... e incluso yo misma estaba intentaba negármelo.
¿Como podía entablar una conversación así con alguien como él? Era un chico al
cual no le importaba ligar con cualquier chica, pese a que tuviera novia, y yo
era el ejemplo presente en ese momento. ¿Qué me estaba pidiendo cuando ella lo
esperaba en los L.A.? Ella, él y sus perfectas vidas,...
-No bromees con eso -le pedí mientras le soltaba con cuidado sus manos de mi cintura, él volvió al ataque sin dejar que me alejara de sí, parecía ser consciente de que su cercanía me confundía. Y me permití el lujo de mirarle cabreada; ¿se creía que aún tenía quince años, que podía seguir jugando conmigo de aquel modo, que no había aprendido la lección después de todos los golpes que me había dado la vida? Empezando con él, desde luego,...
-No bromees con eso -le pedí mientras le soltaba con cuidado sus manos de mi cintura, él volvió al ataque sin dejar que me alejara de sí, parecía ser consciente de que su cercanía me confundía. Y me permití el lujo de mirarle cabreada; ¿se creía que aún tenía quince años, que podía seguir jugando conmigo de aquel modo, que no había aprendido la lección después de todos los golpes que me había dado la vida? Empezando con él, desde luego,...
Tardó dos segundos en darse cuenta de que realmente
estaba hablando en serio, y en soltarme con cuidado, sin llegar a apartarse de
mí del todo,...
-No estoy bromeando -me contradijo como una queja ante
mi actitud.
De hecho parecía que sus palabras eran sinceras y eso
solo me descolocaba aún más.
- Cada vez que vuelvo a casa es cuando me doy cuenta
de cuanto te he extrañado.
-Por favor, déjalo ya. No quiero oír más -miré para
otro lado, angustiada de lo mucho que me reconfortaba interiormente esas
palabras.
-No me mientas, sí quieres -afirmó con una risa, le
volví a mirar, más enfadada aún, ¿qué risa le podía encontrar a aquello?
-Tú no sabes lo que quiero, Justin -le corregí- He
pasado de todo sin ti, deberías darte cuenta de una maldita vez que ya no voy a
ser más la misma Caitlin que salió contigo. Esa Caitlin ya no existe, igual que
ya no existe ese Justin de hace años,...
-Solo hemos crecido, eso no significa,... -inquirió él
entrecerrando los ojos, con un deje confuso en el rostro.
-Sí -dije con rotundidad- sí que lo significa,
significa que ya no siento nada por ti, ni siquiera entiendo que me estás
pidiendo,...
-Nada que no me quieras dar -aseguró muy serio, tragó
saliva y por su expresión, pude deducir que aún estaba intentando asimilar lo
que yo le había dicho.
-Sí, claro, que sepas que aún me acuerdo del último
cumpleaños que pasaste aquí,... -le recordé como en un acto reflejo, y supe al
instante que debí haberme mordido la lengua, antes que darle pruebas de que aún me importaba la historia
que habíamos compartido.
-Aquella vez, tú también querías, Cathy, ambos
queríamos,...
Le miré incrédula por un segundo, ¿realmente lo había
dudado alguna vez?
-Claro que quería. Estaba loca por ti, pasé un mal
momento, te necesitaba, te hubiera dado todo lo que me hubieras pedido,... -me
aseguré en mi interior de que únicamente hablaba en pasado.
Del silencio que nos rodeaba, de repente, se oyó el
inconfundible lloro de Jaxon. Ambos nos miramos impactados por unos segundos,
habíamos estado demasiado metidos en nuestra propia burbuja, tanto, que nos
habíamos olvidado por completo de que los niños dormían arriba.
Fui la primera en apartar la mirada y levantarme. Oí
un ligero suspiro de Justin antes de subir escaleras arriba para calmar a su
hermano pequeño.
Por suerte los niños ya dormían en habitaciones separadas, por lo que por
lo visto Jazzy no se había enterado de nada, ella tenía el mismo sueño profundo
de su hermano mayor.
Jaxon, solo estaba alterado, por lo que me dediqué a
pasearlo por la habitación meciéndolo. Tardé lo suyo, puesto que el niño
probablemente notó lo nerviosa que yo me encontraba. Lo solté en su cuna con
cuidado, y le acaricié su pelo rubicundo una vez que volvió a quedarme dormido,
era increíble como se parecían los tres hermanos entre sí.
Bajé lentamente, de vuelta al salón, y no me sorprendí
al encontrarme a Justin acurrucado en un lado del sofá. Ahora tenía una vida
muy ocupada, por lo que en cualquier momento se podía quedar dormido
perfectamente, sin ni siquiera darse cuenta.
Me acomodé en el otro lado del sofá, no me apetecía
marcharme a una habitación y alejarme de él. Podía ser más generosa conmigo
misma, mientras él estuviera durmiendo. Me acomodé a su lado, pero sin llegar a
tocarle, aunque sabía que no se iba a despertar. En la oscuridad de la
habitación, y mirándole, finalmente me quedé dormida.
****
Me desperté de sopetón por culpa de unos insistentes
golpes en la puerta de la casa. Abrí los ojos y me topé con Justin, que
continuaba tranquilamente dormido, a mi lado, y con una mano abandonada en mi
cintura. No tuve oportunidad para recrearme en ello, porque los golpes no
paraban. Me levanté con cuidado de no despertarle, salí del salón y miré a mí
alrededor ¿dónde estaban Pattie o Jeremy? ¿Había sido capaz de vernos su madre
en el sofá y dejarnos ahí, sin molestarse? Lo pensé un escaso segundo, sí,
seguramente sí.
O bien continuaban durmiendo, cosa que dudaba, o bien
se habían ido a comprar, ya que tenía una vaga imagen de lo que quedaba en la
nevera de la noche anterior cuando hice la cena para Justin y Jazzy.
Miré de reojo el reloj mientras me acercaba al recibidor.
Las 9:45 AM. No tenía idea quién podía venir un sábado por la mañana a esas
horas, teniendo en cuenta de que solo los amigos de Justin sabía que estaba
aquí y de que ellos nunca se levantarían tan temprano un sábado.
Adormilada como estaba, me salté el preguntar quién
era, tomé el pomo de la puerta y la abrí de un tirón.
La mano que había estado golpeando la puerta se quedó
parada en seco en el aire cuando observó que la puerta se abría.
Tanto ella como yo, nos quedamos mirándonos unos
segundos, totalmente impactadas. ¿Qué hacía ella allí? ¿Que sabía Justin? Su
rostro, que hasta hacía unos segundos había tenido una ligera sonrisa de
bienvenida, adquirió una mirada tosca, desconfiada. Probablemente había
reconocido la sudadera que llevaba puesta.
De repente, lo recordé todo. Era cierto. Ella no me
conocía de vista, podía ser cualquier persona para ella. ¿Y que podía decirle
yo ahora? Me había quedado en blanco. ¿Tenía que decirle que la chica que
estaba en la casa de su novio con una de sus sudaderas, y que había dormido con
él era solo una amiga?
Justin, continuaba en el salón, profundamente dormido, y totalmente inconsciente de lo que sucedía allí. Intenté sonreír, para quitar la máxima tensión al asunto.
Justin, continuaba en el salón, profundamente dormido, y totalmente inconsciente de lo que sucedía allí. Intenté sonreír, para quitar la máxima tensión al asunto.
-Hola, Selena,...
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Vuelve a casa por mí
Capítulo 6
Capítulo 6
-Hola, Selena,(...)
***
-¿Pero que ha pasado? -me preguntó Jazzy por
décima vez mientras me tiraba de la manga de la sudadera. Yo me encontraba
sentada al lado de la puerta de su habitación en el piso superior. La había
encontrado despierta nada más llegar.
La niña había oído cuando Selena había
levantando la voz y no entendía porque se estaba montado tanta locura a su
alrededor.
-Ya te lo he dicho, Jazzy, Selena ha venido a visitar a tu hermano -murmuré, estaba realmente intranquila con respecto a lo que pudiera estar pasando en el piso inferior.
-Ya te lo he dicho, Jazzy, Selena ha venido a visitar a tu hermano -murmuré, estaba realmente intranquila con respecto a lo que pudiera estar pasando en el piso inferior.
Justin finalmente se había despertado y había
encontrado a Selena mirándome con
miradas furtivas en el recibidor, una situación no muy cómoda que digamos,
aunque tampoco la culpaba. Probablemente yo hubiera pensado lo mismo de haber
estado en su lugar. Recordaba perfectamente su expresión cuando la había visto
a mi lado, evidentemente no se la esperaba, aunque no tenía dudas de que era
ella quién se había llevado la mayor sorpresa.
Justin me había pedido con voz débil que me
marchará arriba a vigilar a los niños mientras él hablaba con Selena. Yo le
había obedecido por primera vez sin rechistar. No quería meterme en más
problemas de los que probablemente ya me habría metido. Aunque me marché rápido
me dió tiempo a oír las primeras quejas, por parte de ambos, por lo que las
cosas no pintaban bien. Solo tenía claro una cosa, por muy confundida que me
sintiera con respecto a Justin, no me apetecía ser el motivo de su
ruptura.
-Eso lo entendí. Pero no porqué gitan -me insistió la niña, yo la miré dudosa, ¿qué podía entender una niña de escasos tres años de estas cosas? Nada, absolutamente nada.
-Eso lo entendí. Pero no porqué gitan -me insistió la niña, yo la miré dudosa, ¿qué podía entender una niña de escasos tres años de estas cosas? Nada, absolutamente nada.
-Verás, Selena se ha enfadado un poquito porque
yo estuviera aquí -intenté comenzar con la mayor facilidad posible.
-¿Y por qué? -me reí ligeramente, era increíble
lo mucho que podías llegar a oír esa pregunta en un niño pequeño.
-Pues porque, ella no me conocía, y no le ha
gustado que yo esté aquí con tu hermano,... -las cosas se me ponían difíciles.
-Pero si sois amigos -comentó Jazzy como quién
no quiere la cosa, yo le sonreí ligeramente.
-Lo sé, pero como te he dicho, Selena no me
conocía, y no sabía que solo somos amigos, y ella es su novia,...
-Eso ya me lo ha explicao -rodeé mis rodillas
con las manos y la miré curiosa, ¿que le podían haber dicho sobre eso?
-¿Y qué has entendido?
-Que ella es la amiguita especial de Biebs -me
reí divertida, solo Justin podía explicar el concepto de "novia" como
"amiguita especial"-A la cual abraza y besa como hacen papá y
mamá.
-¿En serio Justin te ha contado eso? -la risa
se me había cortado en seco, no era muy agradable oírlo de la boca de su
hermana.
-No, eso me lo dijo papá. Para que no me
pareciera rago verlos haciendo cosas románticas.
No le respondí, tenía un incómodo nudo en el
estómago, eché una ligera mirada hacia abajo, hacia el salón, por las escaleras
desde donde me encontraba. Parecía que las voces ya se habían calmado. Jazzy
siguió ese movimiento con la mirada.
-¿Te asusta? -me preguntó de manera inocente, como solo los niños podían hacer.
-¿Te asusta? -me preguntó de manera inocente, como solo los niños podían hacer.
-¿Qué? ¿Asustarme, el qué? ¿Las voces de
antes?
Me negó lentamente con la cabeza, su sedoso
pelo se movió como un suave manto ante aquel movimiento.
-Que Justin tenga una amiguita especial -era
increíble lo mucho que podían llegar comprender los niños la mayor parte del
tiempo.
-¿Por qué iba a asustarme, Jazzy? -negué
ligeramente con la cabeza sin dirigirle la mirada, continuaba mirando hacia el
piso de abajo.
-Porque ahora, a lo mejor ya no tiene tanto
tiempo para ti -el nudo del estómago se tornó rápidamente a mi garganta, para
intentar convertirse en lágrimas. Me mordí el labio con fuerza para contenerlas.
La niña no tenía de idea de que yo también había sido la novia de su hermano
hacia unos años, nadie se lo había contado, nadie había querido urgar en la
herida. Evidentemente no podía comprender, el diferente sentido que tenía
aquellas palabras para mí. No entendía la mucha razón que tenía, porque si bien
Justin tenía ahora el noventa por ciento de su vida dedicada a su carrera,
allí, en Los Angeles y Atlanta, ese diez por ciento restante ya no podía ser
para mí tampoco, finalmente lo comprendía. No era consciente de cuanto dolía.
Jazzy no había vivido lo suficiente para
comprender el sufrimiento que se pasaba cuando el destino te obligaba a
abandonar a alguien al que tanto querías, y el hecho de tener la certeza de que
nunca podrías volver a encontrarlo como lo habías dejado.
-No llores -murmuró la niña. Yo me sequé rápidamente las lágrimas de mis rostro , las cuales no habían servido de nada intentar evitar, con las mangas de la sudadera- Seguro que Justin encuentra tiempo para estar contigo.
Era demasiado triste para mi orgullo que una niña me estuviera consolando, por lo que decidí que era hora de marcharse.
-No llores -murmuró la niña. Yo me sequé rápidamente las lágrimas de mis rostro , las cuales no habían servido de nada intentar evitar, con las mangas de la sudadera- Seguro que Justin encuentra tiempo para estar contigo.
Era demasiado triste para mi orgullo que una niña me estuviera consolando, por lo que decidí que era hora de marcharse.
-Jazzy, me voy a cambiar de ropa y me vuelvo a
casa -le informé mientras me levantaba, la niña asintió con un movimiento corto
y yo me metí en el cuarto de baño, donde aún estaba mi ropa.
Me cambié rápidamente, dispuesta a marcharme
con la misma rápidez. No me apetecía hablar con nadie, pero evidentemente no
creía conveniente marcharme sin más.
Bajé las escaleras, con Jazzy siguiéndome, a un
paso más lento. Cuando finalmente entré en el salón me encontré con el ambiente
tenso, pero visiblemente mucho más calmado. Selena estaba en la punta del sofá
donde yo había estado durmiendo, con el codo apoyado en el sofá y sosteniéndose
la cabeza, me echó una mirada de recelo pero al mismo tiempo con una mezcla de
disculpas. Justin, en cambio, estaba sentado a su lado, también receloso, pero
no quitaba la vista de encima a Selena, el nudo en la garganta me volvió a dar
otra punzada.
-Bueno, me marcho, ya es muy tarde,
probablemente me estarán esperando en casa para desayunar -no tenía idea de que
hora sería, pero sinceramente, no me importaba, solo quería salir de allí.
Solté la sudadera en la silla que tenía más
próxima y estaba por marcharme cuando Selena me llamó por mi nombre,
finalmente, Justin le había contado quién era.
Se acercó a mí, con un ligero suspiro, hasta que finalmente optó por sonreírme, y mirarme realmente arrepentida.
Se acercó a mí, con un ligero suspiro, hasta que finalmente optó por sonreírme, y mirarme realmente arrepentida.
-Lo lamento mucho, Caitlin. No sabía quién
eras, y soy muy impulsiva... -yo le negué con la cabeza restándole importancia
incluso antes de que terminase de hablar.
-No pasa nada. Lo entiendo, yo hubiera pensado
lo mismo, en serio -le contesté, por un momento, realmente sincera.
Selena sonrió y cogió en brazos a Jazzy, que
nos había estado mirando confundida. La niña no se quejó de aquello, ya que ya
estaba acostumbrada, pero tampoco parecía muy animada.
-Bueno, y ahora que ya
está todo aclarado, ¿que te parece si nos vamos todos a dar un paseo por el
parque? -la niña le asintió contenta, porque era muy consciente de que se
refería al parque que tenía los columpios nuevos. -Claro,... Cait -era la primera vez que Justin había abierto la boca y su tonó de voz me desconcertó, continuaba receloso y un tanto arisco- Dile a Chris que no se preocupé, que ya me pasaré otro día a darle la revancha.
-Se lo
diré,...
Levantaron a Jaxon y todos salimos de allí. Se despidieron de mí poco después, cuando torcieron para la esquina hacia el parque. Mientras se perdían de mí vista y veía como Justin tomaba la mano de su novia, no pude evitar pensar en la imagen de familia que daban. (...)
Levantaron a Jaxon y todos salimos de allí. Se despidieron de mí poco después, cuando torcieron para la esquina hacia el parque. Mientras se perdían de mí vista y veía como Justin tomaba la mano de su novia, no pude evitar pensar en la imagen de familia que daban. (...)
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Vuelve a casa por mí
Capítulo 7
no pude evitar pensar en la imagen de familia que
daban. (...)
***
Dí un portazo nada más entrar en casa. No me
encontraba de muy buen humor. Siempre me ocurría lo mismo, una vez que me
entristecía, me entraba una rabieta conmigo misma. ¿Por qué tenía que sentirme
tan mal? ¿Por qué tenía que importarme lo que hiciera con su vida sentimental?
Estúpida, definitivamente era una estúpida.
-¿Y? ¿Cómo habéis pasado la noche? -me saludó Chris a
su manera mientras se paseaba por el recibidor con una tostada a medio comer.
Tenía el pelo ligeramente alborotado, pero ya se había vestido con ropa de
calle.
-Divina, la mejor noche de mi vida -murmuré entre
dientes irónicamente mientras subía por las escaleras lentamente.
-¡Vaya! ¡Algo interesante
habréis tenido que hacer Justin y tú! -comentó con una sonrisa juguetona, me
paré en seco en mitad de las escaleras.
-Serás idiota...-le aseguré con un tono cansado, no me
apetecía volver a enfadarme con él.
-No me apetece, dile a mamá que ya cogeré algo después -comencé a retomar el camino a mi habitación- Por cierto, Justin me ha pedido que te diga que vendrá otro día a darte la revancha, que no te preocupes.
-Vale...
Cerré
la puerta de mi cuarto con más sigilo que la anterior. No me apetecía pensar,
por lo que cogí unos vaqueros limpios, una camiseta y me dí una ducha. Me
relajaba sobre manera cuando lo hacía, pero cuando estaba aclarándome el champú
del pelo, la radio me jugó una mala pasada. Comenzaron a sonar los primeros
acordes de "Never let you go". Segundos después ya había salido de la
ducha y había desconectado la radio totalmente.
Todo a mí alrededor intentaba ponerme de peor humor. Probablemente ese era
uno de los principales problemas de vivir allí. Ponían sus canciones en todo el
mundo, ¿cómo no iban a hacerlo allí?
Después de secarme el pelo con una toalla, me senté en
la cama y encendí mi nuevo portátil. Ya tenía como costumbre meterme en
twitter, aunque en un príncipio no parecía haber nada inusual, finalmente le dí
a la opción de los mensajes. Me quedé ligeramente impresionada cuando me
percaté de uno en especial.
Lo había enviado desde su twitter público, no desde el
privado. No se había extendido mucho, solo aparecían tres palabras: "lo
siento mucho". El mensaje databa de hacía escasos diez minutos. Era
extraño pensar que después de meses de ignorancia por internet, lo primero que
hacía era pedirme disculpas. Le respondí con claridad y sinceridad: "No te
comprendo, no tengo nada que perdonarte". Hablaba en serio, él no me había
hecho nada o dicho nada, y tampoco era consciente de lo mal que me sentía por
su relación con otra persona. Técnicamente, para él, no debería haber pasado
nada.
Para
más sorpresa, no tardó ni un minuto en contestarme, probablemente, Selena
estaría ocupada o jugando con los niños en el parque. "Me di cuenta de que
la sudadera que te dejé estaba mojada por las mangas antes de irnos"
Me quedé en blanco, ¿y? ¿Ahora como podía explicárselo? Si le contestaba con cualquier historia de los niños mientras él dormía probablemente sería capaz de preguntárselo a Jazzy, y probablemente esta le contaría de nuestra pequeña conversación arriba de las escaleras. La niña podía guardarte un secreto, pero si la gente le insistía, e intentaban volver al tema después de hablarle de cualquier otra cosa, su hermana se equivocaba y lo soltaba todo. Por lo que decidí irme por las ramas "Debió haber sido cuando me lavé la cara, ¿por qué tendría que llorar por ti, Biebs? xD"
Me quedé en blanco, ¿y? ¿Ahora como podía explicárselo? Si le contestaba con cualquier historia de los niños mientras él dormía probablemente sería capaz de preguntárselo a Jazzy, y probablemente esta le contaría de nuestra pequeña conversación arriba de las escaleras. La niña podía guardarte un secreto, pero si la gente le insistía, e intentaban volver al tema después de hablarle de cualquier otra cosa, su hermana se equivocaba y lo soltaba todo. Por lo que decidí irme por las ramas "Debió haber sido cuando me lavé la cara, ¿por qué tendría que llorar por ti, Biebs? xD"
Esta vez la respuesta tampoco tardó en llegar, y adiviné lo que me había
respondido antes incluso de leerlo "No lo tengo muy claro, pero he
conocido a bastantes chicas en mi vida, y muchas lo hacen O-O"
"Las
chicas que lloran son tus beliebers, se emocionan, es normal :)" Le escribí
de manera más tranquila, mientras me acomodaba en la cama. Parecía que lo peor
ya había pasado.
"Lo sé, pero que yo recuerde, tu también eras una de ellas, ¿no?” Me mordí el labio, ocultando una sonrisa. Claro que se podría decir que yo formaba parte de ellas.
"Claro que lo soy =) , recuerda como me lo paso en tus conciertos" Había ido a todos los conciertos que había podido, y en todos y cada uno me había sentido orgullosa de él. Aquella vez tardó un poco más en contestarme, me moría de curiosidad por saber que estaría pasando entre ellos dos, si Selena estaba presente mientras Justin me estaba mandando los mensajes, si estaba en los columpios con su hermana,...
"Lo sé, pero que yo recuerde, tu también eras una de ellas, ¿no?” Me mordí el labio, ocultando una sonrisa. Claro que se podría decir que yo formaba parte de ellas.
"Claro que lo soy =) , recuerda como me lo paso en tus conciertos" Había ido a todos los conciertos que había podido, y en todos y cada uno me había sentido orgullosa de él. Aquella vez tardó un poco más en contestarme, me moría de curiosidad por saber que estaría pasando entre ellos dos, si Selena estaba presente mientras Justin me estaba mandando los mensajes, si estaba en los columpios con su hermana,...
"Selena no se divierte como tú en mis conciertos" suspiré
cansada, ¿es que siempre íbamos a tratar los mismos temas? ¿Por qué se empeñaba
en torturarme sin ni siquiera saberlo?
"¿Te has empeñado en compararla conmigo?" -le escribí no muy segura de sí me iba a gustar lo que iba a contestarme, fuera lo que fuera.
"¿Te has empeñado en compararla conmigo?" -le escribí no muy segura de sí me iba a gustar lo que iba a contestarme, fuera lo que fuera.
Pasaron los minutos, y no había
señales de él, por lo visto ya había agotado el escaso tiempo que tenía para
mí. Por lo que decidí ignorar el ordenador y marcharme abajo y pillar al menos una
fruta.
Cuando bajé al comedor, solo
estaba mamá metiendo los platos en la alacena. Me saludó con una sonrisa por un
instante, pero me miró extrañada cuando se fijó detenidamente en mi rostro.
-Cariño, ¿estás bien? -comencé a toquetear todas las frutas que estaban en el bol central de la mesa.
-Cariño, ¿estás bien? -comencé a toquetear todas las frutas que estaban en el bol central de la mesa.
-Claro que estoy bien, ¿por qué no iba a estarlo? -me quejé mientras
cogía una manzana roja y le daba un mordisco, su dulce sabor estalló en mi
boca, y está ligeramente reseca, me lo agradeció.
-No sé, a lo mejor había pasado algo anoche,...
-Todo
fue bien anoche, mamá, no te preocupes,... -le aseguré antes de marcharme de
vuelta a mi cuarto. Teóricamente no le había mentido, todo había ido bien, por
la noche.
Realmente me sorprendía su capacidad para hacerme sentir bien con unas
simples palabras, aunque todo mi mundo estuviera del revés (...)

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